Cómo hago mi presupuesto mensual en 20 minutos
Durante mis primeros años de asalariado probé tres aplicaciones distintas de gestión de presupuesto y las abandoné todas antes de los dos meses. Lo que finalmente me funcionó, y sigo usando cada domingo desde 2019, es un método mucho más simple del que esperaba: una hoja de cálculo con seis categorías y veinte minutos de revisión. Aquí está, tal cual lo hago.
Por qué dejé de usar apps complejas
Las apps que probé me pedían clasificar cada gasto en 15 o 20 categorías distintas. Sobre el papel suena más preciso, pero en la práctica significaba que tardaba 40 minutos cada semana y acababa posponiéndolo. Simplificar a seis categorías fue lo que hizo que el hábito sobreviviera.
Paso 1: tres meses de movimientos (5 minutos)
Exporto los movimientos de los últimos tres meses desde la app de mi banco. Uso tres meses y no uno porque, en mi caso como autónomo, un solo mes puede estar distorsionado por un pedido grande o un gasto puntual del negocio que no es representativo de un mes normal.
Paso 2: mis seis categorías (8 minutos)
- Vivienda: alquiler, comunidad, seguro del hogar.
- Suministros: luz, agua, internet, móvil.
- Comida: supermercado y restaurantes, que separo porque en mi caso son dos hábitos muy distintos.
- Transporte: gasolina, seguro del coche, mantenimiento.
- Ocio y varios: suscripciones, ciclismo (mi afición, que también es mi negocio), caprichos.
- Ahorro: lo que aparto cada mes, separado entre fondo de emergencia e inversión.
Paso 3: comparo con mis ingresos (3 minutos)
Como autónomo, uso la media de ingresos netos de los últimos seis meses, no el mes en curso, porque mis ventas varían bastante entre temporada alta y baja de ciclismo. Resto el total de las seis categorías a esa media; si el resultado se acerca a cero o es negativo, sé que ese mes tengo que ajustar algo antes de que se convierta en un problema.
Paso 4: ajusto el límite del mes siguiente (4 minutos)
La primera vez que hice este ejercicio, descubrí que estaba gastando 310 € al mes en "ocio y varios", más del doble de lo que creía. No lo bajé de golpe a 150 €: lo fui reduciendo un 10-15 % cada mes durante tres meses, hasta un nivel que sí pude mantener. Intentarlo de golpe es, en mi experiencia, la forma más segura de abandonar el presupuesto a la segunda semana.
Cómo lo mantengo sin que se convierta en una carga
Hago una revisión de cinco minutos cada domingo por la noche: miro cuánto llevo gastado esa semana en cada categoría, no espero a fin de mes para descubrir un desvío grande. Y desde que me hice autónomo, separo en una subcuenta aparte el dinero de cada categoría al principio del mes; cuando se acaba lo de "ocio", se acaba, sin excepciones que luego se convierten en costumbre.
Los dos errores que más me costaron al principio
El primero: no contar los gastos irregulares, como el seguro del coche o la ITV, que aparecen pocas veces al año pero descuadran el mes en que tocan si no los has previsto. Ahora divido su coste anual entre doce y lo aparto cada mes. El segundo: fijar límites tan estrictos que el presupuesto se rompía a la primera semana; prefiero un objetivo que cumplo de verdad a uno ideal que abandono a los diez días.
Si quieres construir primero un colchón antes de apretar en otras categorías, cuento cómo lo hice yo en la guía del fondo de emergencia.